La calidad del agua utilizada en la electroforesis es fundamental para obtener resultados precisos y reproducibles. El agua es un componente clave en la preparación de geles, soluciones amortiguadoras y soluciones líquidas. El agua impura puede introducir contaminantes que afectan a la movilidad de las moléculas durante la electroforesis, lo que produce bandas distorsionadas y datos poco fiables.