El TOC sirve como una métrica fundamental para medir las impurezas orgánicas en el agua. Es imperativo mantener bajos los niveles de TOC, especialmente en aplicaciones en las que la contaminación orgánica podría introducir variabilidad y comprometer la confiabilidad de los resultados.
La intrincada relación entre el TOC, la resistividad y la conductividad destaca su papel colectivo en el mantenimiento de la pureza del agua. El monitoreo regular de estos parámetros es fundamental para los laboratorios comprometidos con mantener los más altos estándares de precisión y confiabilidad en sus esfuerzos científicos.