La calidad del agua tiene un impacto significativo en los resultados del cultivo celular. El agua contaminada puede comprometer la viabilidad celular, alterar el comportamiento celular y contaminar los cultivos celulares. El agua de alta pureza es esencial para el éxito de los experimentos de cultivo celular, ya que las células son sensibles a diversos contaminantes, incluidos los microorganismos y las impurezas.